El día siguiente.

No hay nada mejor que despertar y poner un poco de música, canciones que te animen, que te hagan sentir bien, ahora estoy escuchando a la banda Keane, un aleatorio en Spotify (es un buen grupo, escúchenlo). 
Piensas. Es un día nuevo, debe ser mejor que el día anterior, siempre debe ser mejor, despiertas con todas las ganas. Es mejor hacer que tu mente permanezca ocupada, mantener tu día ocupado (dejemos la reflexión para la noche).
Se siente extraño, pero te sientes tranquilo, las cosas pasaron para bien, eso lo entiendes, pero es extraño. Ya no despiertas esperando un mensaje, no habrá nada en tu barra de notificaciones de esa persona; decidiste que es mejor no mantener contacto alguno, porque simplemente es mejor, necesitas alejarte, necesitas repararte y esperar algo de alguien que te hirió no es una buena opción. Si algo termina, solo aléjate, trabaja en ti misma y repara el daño causado por los demás.
Es hora de levantarse después de haber caído. No puedes quedarte en el piso, ya estuviste ahí lo suficiente, lloraste, lamentaste muchas cosas, sufriste, es suficiente. Es hora de levantarse. Es hora de seguir, la vida no se detiene por ti ni por nadie. Sigue haciendo las cosas que tienes que hacer, hazlas mejor ahora, aun si tienes que lidiar con muchas cosas, sigue haciendo las cosas que tienes que hacer. 
Sea un día soleado o nublado, es un buen día, cada día lo es, sal a caminar, sal a disfrutar de cada pequeña cosa a la que no tomaste atención por mirar a otro lado, observa cada razón por la cual cada día es mejor. La vida te da lecciones, solo debes estar atento al mensaje, la señal. 
El día siguiente es el más importante, es el día en el que debes tomar actitud para el resto de tu vida, el día siguiente determina cómo afrontarás las cosas después de cada caída. Haz que sea el mejor. 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Dos meses después.

Pequeños Placeres de la Vida

Època Navideña! ... ¿Y mi cumpleaños?